Foto: Archivo / EL TIEMPO - A pesar de los trancones, los vehículos de servicio público de la ciudad avanzan a un promedio de 50 kilómetros por hora.Así lo demostró un estudio de dos físicos de la Universidad Nacional, que reprodujeron, con mediciones y un programa de computador, el caótico tráfico de la ciudad.
Según la investigación de Luis Eduardo Olmos (de 25 años) y José Daniel Muñoz (de 39), los 'bárbaros' que aceleran más de lo debido, cierran a otros vehículos y viven pegados del pito, hacen que el tráfico de Bogotá fluya mucho mejor que el de otras grandes capitales del mundo, a pesar de tener pocas vías y más de un millón de carros particulares circulando y 'luchando' por llegar más rápido a sus destinos.
Para Olmos, "en teoría la ciudad debería estar más colapsada de lo que está, pero cuando los conductores agresivos cometen todas estas barbaridades hacen que los otros vehículos avancen un poco más, así estén metidos en un gran trancón".
Sin embargo, advierte el físico, "esta conducta facilita las condiciones para generar más accidentes graves que en condiciones normales de circulación, es decir, observando las normas básicas de manejo". De hecho, una de cada seis muertes violentas en Bogotá está asociada a los accidentes de tránsito.
Para demostrar esta afirmación, los investigadores llevaron a las calles un modelo físico que les permitió determinar velocidades y distancias promedio de los vehículos en las vías. También analizaron los parámetros de aceleración y aplicación de los frenos.
"Estas mediciones se adelantaron durante varios meses en la carrera 30. Con la información recopilada alimentaron un modelo virtual de computador que simuló las condiciones en el mundo real", dijo José Daniel Muñoz.
Las conclusiones del estudio fueron asombrosas. Descubrieron que los automóviles en Bogotá avanzan como si tuvieran una velocidad máxima de 70 kilómetros por hora, 10 kilómetros más que la permitida en el Código Nacional de Tránsito.
Los vehículos de transporte público, que también cuentan con decenas de bárbaros al volante, lo hacen a 50 kilómetros por hora.
También evidenciaron que los conductores bogotanos dejan mucho menos distancia entre carros a la hora de frenar. Esta situación, además de peligrosa, permite aumentar la capacidad de las vías.
Por ejemplo, el estudio determinó que el flujo vehicular en Bogotá es en promedio de 90 carros por minuto, una cifra bastante alta si se compara con los de ciudades como Los Angeles o Ginebra que es de 54 y 66 carros por minuto, respectivamente.
"Esta puede ser la causa de que no haya tantos trancones como se esperaría", afirmó Olmos.
Los resultados de este estudio, que ha sido expuesto por sus autores en varias capitales del mundo, llamaron la atención de la comunidad científica. Han aparecido en publicaciones tan importantes como las revistas Nature, Scientific American y NRC Handelsblad, entre otras.
El artículo de Nature, por ejemplo, asegura que los conductores bogotanos son más agresivos que sus colegas de Londres o Nueva York.
A juicio de los investigadores, esta situación no cambiará hasta que la ciudad mejore sus condiciones del transporte público, infraestructura y restricciones al carro particular. Y hasta que la actitud de los conductores cambie positivamente.
Cortesía: El Tiempo

No hay comentarios:
Publicar un comentario