Un transportador, Roberto Arévalo Cifuentes, logró que le revivieran los cupos de unos taxis que dejaron de circular en 1993.Según el juez 13 civil municipal de Bogotá, pese a que los taxis no estuvieran operando, los cupos seguían vigentes así hayan pasado 15 años. La decisión judicial sostiene que la entidad violó los derechos de este ciudadano a la igualdad y al debido proceso, debido a que la entidad le exigió tarjeta de operación vigente para vehículos que no circulaban desde 1993.
"Lo más preocupante es que esta decisión podría abrir la puerta a la sobreoferta y la
piratería de taxis que hemos tratado de combatir durante los últimos 15 años, cuando se congeló el parque automotor de la ciudad", afirmó Luis Bernardo Villegas, Secretario de Movilidad.
Ayer vencían las 48 horas que el juez le dio a la Secretaría para autorizar las licencias, y para no incurrir en desacato, Villegas las otorgó. No obstante, el funcionario anunció medidas legales para buscar la revocatoria de la decisión judicial, fundamentado en que en el pasado al transportador le negaron tutelas similares por cuatro de sus taxis.
De haberse cumplido la medida de la congelación de taxis que entró en vigencia en 1993, hoy en la capital solo circularían 37 mil de estos automotores, pero más vehículos han estado entrando por maniobras jurídicas como esta. Según las autoridades, hoy ruedan más de 50 mil.
El 20 por ciento de estos vehículos sobra a la luz de los estudios de movilidad que analizan el fenómeno de la sobreoferta. En el tema de la desintegración de vehículos de servicio público individual (taxis) las autoridades encontraron hace un tiempo que el fraude en la chatarrización se realizaba a través de una maniobra que permitía poner a circular carros nuevos con el cupo de vehículos supuestamente chatarrizados, pero que seguían prestando servicio en la ciudad.
Con esta estrategia entraron a operar al menos 700 taxis nuevos, sin que los viejos salieran de las calles.

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